San Solterín: ideas para disfrutar de estar contigo (y tu casa) sin dramas

El 13 de febrero no es San Valentín.
Es San Solterín.
Y no, no va de estar triste ni de hacer ver que no te importa. Va de algo mucho más sencillo: hacer planes que te apetecen a ti.

Sin reservas imposibles, sin regalos forzados y sin compararte con nadie.
Solo tú, tu casa y un plan que no empiece con “¿qué nos ponemos?”.

Tu casa, ese sitio donde no hay que aparentar

Estar en casa tiene algo maravilloso: puedes ser exactamente como eres.
Pijama a las siete, calcetines desparejados,
sofá conquistado.

En San Solterín, la casa deja de ser “el plan B” y pasa a ser el plan perfecto.

Pequeños gestos que cambian el ambiente

No hace falta redecorar nada.
Con bajar la intensidad de la luz, encender una vela o recoger lo justo para no tropezarte… ya vale.

Planes sencillos que sí apetecen

No todos los planes memorables tienen que ser épicos.
Algunos son cómodos. Y eso ya es bastante.

Leer, ver una peli o repetir esa serie

La que ya has visto tres veces.
La que sabes cómo acaba, pero igual te quedas hasta tarde.

¿Hace falta algo más?

Autocuidado real (del que no da pereza)

El autocuidado no siempre es yoga al amanecer.
A veces es hacer menos, no más.

Cosas pequeñas que sientan bien

  • Una ducha tranquila sin prisas
  • Algo caliente entre las manos
  • Un rato sin móvil (o con él, pero sin culpa)

Eso también cuenta.

San Solterín

San Solterín no va de celebrarlo todo ni de ponerse profundo.
Va de estar a gusto.
De no hacer planes solo “porque toca”.
De entender que quedarse en casa también es elegir.

Este 13 de febrero, si no te apetece nada especial… perfecto.
A veces, el mejor plan es no complicarlo.

Y hacerlo desde casa.

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